Santuario de la Virgen de la cinta de Huelva

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Ático y espadaña del SantuarioEl Santuario de Nuestra Señora de la Cinta se encuentra en el “Conquero”, al final de la Avenida Manuel Siurot. En este templo se venera a la Patrona de Huelva.

El edificio fue construido en el siglo XV en estilo gótico-mudéjar, aunque ha sufrido varias reformas e incorporaciones a lo largo de los siglos.

Se accede a través de un patio de entrada construido en el año 1901. Se trata de un patio encalado con pórticos de arcos de medio punto en dos de sus laterales. En la galería oriental  se encuentran tres magníficas puertas del siglo XVI, enmarcadas por arcos apuntados y encuadrados en alfiz, realizados en ladrillo, por las que se accede a la iglesia. Corona esta galería una espadaña con dos cuerpos donde se ubican las campanas. En el segundo piso se encuentra la hospedería de los Peregrinos.

La iglesia tiene planta rectangular, formada por tres naves separadas por arcos apuntados y apoyados sobre pilares de semi-columnas con capiteles lisos.

La nave central se cubre por un artesonado de tradición mudéjar. En la cabecera del templo se encuentra un ábside plano cubierto por una bóveda apuntada y a ambos lados hay dos pequeñas capillas que cierran las naves laterales. El coro, situado a los pies de la iglesia, fue incorporado en el siglo XVIII.

Pintura de la Virgen de la CintaLa Virgen de la Cinta

La imagen de la Virgen de la Cinta preside el Santuario desde el prebisterio.  Es una pintura mural al fresco donde se representa a la Virgen sentada sosteniendo al Niños Jesús, mientras le ofrece una granada entreabierta. El Niño aparece desnudo intentando querer tomar la fruta que le ofrece su Madre y sosteniendo con la otra mano una cinta.

En la capilla de la derecha se encuentra la imagen procesional. Es una talla realizada en madera policromada en el año 1760 por Hita del Castillo. La Virgen de la Cinta procesiona en su festividad, cada 8 de Septiembre.

El Santuario fue visitado por Cristóbal Colón en cumplimiento de una promesa formulada a la Virgen en momentos críticos de su travesía, así lo recuerdan los azulejos de Daniel de Zuloaga, realizados en el año 1920.

 

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