Santa María de los Reales Alcázares 
Antigua mezquita
La iglesia de Santa María de los Reales Alcázares ocupa el lugar donde antes se levantaba la mezquita mayor de Úbeda. Consagrada al culto cristiano tras la conquista castellana en el año 1233, fue elegida posteriormente como Iglesia Colegial Mayor, bajo la advocación de los Reales Alcázares y de Nuestra Señora de la Asunción. Aún se conservan restos de los cimientos de la antigua mezquita y un paramento de la época almohade. Es uno de los edificios religiosos de la ciudad donde se superponen periodos arquitectónicos comprendidos entre los siglos XIII y XIX.
Las portadas
El exterior del templo es una combinación entre elementos de estilo medieval y clasicista, que al estar adosada al antiguo muro del alcázar, nos ofrece una imagen de fortaleza.
Cuenta con tres portadas, dos de carácter clasicista realizadas en el siglo XVII y otra de estilo plateresco procedente de la Iglesia de Santo Domingo.
La portada mayor se encuentra frente al Palacio de Vázquez de Molina. Está inspirada en los arcos de triunfo romano. El vano de entrada se sitúa entre pares de columnas y sobre él figura un relieve ejecutado por el escultor Luís de Navas en el que se representa el pasaje de la Adoración de los Pastores.
La otra puerta clasicista se abre frente al Palacio del Marqués de Mancera. Consta de un arco de medio punto enmarcado por columnas y los escudos del obispo Don Sancho Dávila. Ocupa la hornacina central una escultura de la Virgen.
El interior
El espacio interior de la iglesia sobresale por su dimensionalidad luminosa y aire goticista. Consta de cinco naves cubiertas por bóvedas de crucería sostenidas por pilares y arcos ojivales. En sus muros se abren numerosas capillas fundadas entre los años finales del siglo XV y principios del XVI, con el fin de servir como lugar de enterramiento para el clero y las familias nobiliarias de la ciudad.
La Capilla Mayor está enmarcada por una de las portadas góticas del desaparecido coro que estaba situado en el centro de la iglesia. Está presidida por un expresivo Crucificado, posiblemente tallado al siglo XV.
Las Capillas y sus rejas
La primera capilla del lado del Evangelio está dedicada a Jesús Nazareno, fundada en el siglo XVIII por la familia de los Orosco. Su portada es de estilo gótico, posiblemente formaba parte también del desaparecido coro central. Preside el altar una imagen de Jesús Nazareno.
Todas las capillas tienen magníficas rejas, la mayoría realizadas entre los siglos XVI y XVII. Destacamos las de las capillas de Nuestra Señora de Guadalupe, Capilla Bautismal, realizada en madera y proveniente de la Iglesia de Santo Domingo, Nuestra Señora de la Yedra y la de San Antonio, una de las mejores del templo.
Posee también un rico patrimonio tanto en piezas de orfebrería como de esculturas, pinturas y retablos.
El Claustro
Se encuentra en el espacio que ocupaba el patio de la antigua mezquita. Fue construido en los años finales del siglo XV y principios del XVI en estilo gótico. Está rodeado de varias capillas y cubierto con bóvedas de crucería. Destaca la Capilla de Nuestra Señora de las Nieves, conocida como de las Bolas, por ser éste uno de los elementos decorativos utilizados.
La Capilla del Cristo de los Toreros está presidida por una escultura de piedra de un Ecce Homo datada en el siglo XVI y cerrada con una reja del mismo periodo, obra del Maestro Bartolomé.
En uno de sus muros se encuentra la puerta más antigua que por su traza musulmana, pudiera ser una de las entradas a la mezquita y que según cuenta la tradición fue por la que entró el Rey Fernando III el Santo en la conquista de la ciudad.
La Iglesia está declarada como Monumento Histórico Artístico Nacional desde el año 1926.
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