Lo que hay que ver en Córdoba
Imprescindible:
En Córdoba hay que descubrir la gran Mezquita-Catedral, el monumento más importante de todo el occidente islámico y uno de los edificios más representativos del periodo musulmán de España. Nos puede sorprender e incluso chocar la iglesia que rompe su interior, pero gracias a que todo el conjunto, incluido el mirhab, fue consagrado como templo cristiano, hoy podemos disfrutar de este maravilloso bosque sagrado de 746 columnas.
A los pies de la Mezquita hay un conjunto de edificaciones que sintetizan diferentes épocas históricas: El Puente Romano sobre el Guadalquivir, que aún conserva sus bases originales y el trazado romano. La Torre de la Calahorra, actual Museo de las Tres Culturas, cuya exposición permanente muestra interesantes piezas pertenecientes a las tres religiones que convivieron en la Córdoba medieval. La Puerta del Puente, antes de la muralla, que en el siglo XVI se remodeló para convertirla en arco triunfal de inspiración clásica, para recibir al rey Felipe II. El Triunfo de San Rafael, ejemplo de la arquitectura monumental religiosa del siglo XVIII, levantado en honor al protector de la ciudad y que algunos creen inspirada en la Fuente de los Cuatro Ríos de la Plaza Navona de Roma. Este tipo de monumento o altar callejero, llamados aquí “triunfos", lo encontraremos en otros puntos de la ciudad, como el que hay en el pretil del Puente , donde muchos cordobeses, al pasar por delante de él, lo saludan santiguándose. Desde aquí podemos contemplar una maravillosa vista de los Sotos de la Albolafia, paraje bellísimo del río y reserva ecológica de aves acuáticas.
El monumento más significativo de la arquitectura militar medieval cordobesa es el Alcázar de los Reyes Cristianos, construido en el año 1328 y sede de la Santa Inquisición por orden de los Reyes Católicos. En sus salas se exponen magníficos mosaicos romanos encontrados en la Plaza de la Corrredera. Es muy gratificante pasear por sus jardines y descansar junto a sus musicales acequias.
Tras salir del Alcázar podemos ir a la cercana Puerta de Almodóvar, resto de la antigua muralla musulmana. Junto a ella se levanta un monumento a Séneca.
La mayoría de los lugares de interés histórico se encuentran alrededor de la Mezquita-Catedral, de ahí el dicho de que "el casco antiguo de Córdoba está hecho a la medida del hombre". Es un placer recorrerlo y detenerse en cualquier rincón o puerta que nos lleve, con el permiso concedido, hacia un interior luminoso, un patio cuajado de plantas y flores que en Mayo se viste de gala para la Fiesta de los Patios.
En Córdoba hay que guardar las prisas y abandonarse al deleite del paseo por calles como de la Hoguera, del Pañuelo, de las Cabezas o del Callejón las Flores que, estrecho y sinuoso, encierra una vista muy clásica de la ciudad califal, aquella en la que se unen el azul intenso del cielo, el ocre de la torre y el blanco de la cal, moteado por el colorido alegre de las macetas.
Al pasear por la vieja Judería, hay que entrar en la Sinagoga, en la actual calle Judíos. Es el único edificio hebreo que se conserva en la ciudad gracias a que fue convertida en iglesia. A pocos metros de ella hay una recreación de una casa judía de la época que se puede visitar. No hay que olvidar que en Córdoba vivía una importante comunidad sefardita, destacando entre sus hijos más notables el filósofo Maimónides (1135-1204).
En este paseo laberíntico nos toparemos, casi sin darnos cuenta, con el Zoco Municipal, casa mudéjar adaptada como mercado de la artesanía local y donde podremos encontrar un recuerdo de nuestro viaje.
Finalizaremos en la Plaza del Cardenal Salazar , que nos recibirá con edificios nobles, como el antiguo Hospital Salazar, sede de la Facultad de Filosofía y Letras y de la Capilla de San Bartolomé.
Recomendable:
Córdoba es también la ciudad de las mil y una plazas, que las hay, de todos los tamaños y para todos los gustos.
En la Plaza de Capuchinos nos parecerá estar dentro de un patio conventual presidido por el famoso monumento al Cristo de los Faroles, cuya construcción fue alentada por fray Diego de Cádiz cuando recorría estas iglesias predicando allá por el siglo XVIII; en la de Capuchinas, cuyo centro lo ocupa un monumento al obispo cordobés Osio.
La Plaza de la Corredera es llana y porticada como una plaza castellana, aquí el Sol resalta las líneas arquitectónicas de sus vanos, para mostrarnoslas armoniosamente monótonas sobre un horizonte celeste.
En la Plaza de la Magdalena , un artístico rosetón domina todo el espacio. Dicen que en la portada de la iglesia de la Trinidad figuran las primeras columnas salomónicas que se colocaron en Córdoba. La Plaza de San Agustín nos espera escondida, tras un oasis de palmeras. La Plaza y la iglesia de San Andrés, ostentan orgullosas los cimientos de la antigua iglesia mozárabe de San Zoilo.
Pero es la Plaza del Potro, la que tiene la fuente más popular de de la ciudad, construida en el siglo XVI para abastecer de agua al barrio. En esta plaza, citada por Cervantes en el Quijote, se vendían y compraban potros y mulas, de ahí le viene el nombre, que para no perderlo, en el siglo XVII, colocaron sobre la fuente, la figura pétrea del Potro, símbolo de distinción en muchas solapas cordobesas. Muy cerca se encuentra el Museo de Bellas Artes, ubicado en el antiguo Hospital de la Caridad y el Museo de Julio Romero de Torres, el más popular de los pintores del regionalismo andaluz de principios del siglo XX.
La ciudad moderna gira alrededor de la Plaza de las Tendillas, rodeada de edificios historicistas y en cuyo centro se erige la estatua ecuestre de Don Gonzalo Fernández de Córdoba, El Gran Capitán, que también tiene dedicada a una de las avenidas más transitadas conocida como el "bulevar"
Córdoba, la que fuera capital del Califato andalusí, fue también capital de la Bética romana. Testigo de esta época es el Templo Romano, situado junto al actual Ayuntamiento y la iglesia de San Pablo.
Interesante es también el Palacio de Viana, uno de los más sorprendentes y lujosos de Andalucía, con doce patios y un jardín, que en primavera, rompen el tarro de las esencias de la exquisita sensibilidad clásica y musulmana. En este palacio se exponen todas las colecciones de arte, biblioteca, armas, vajillas y mobiliario de sus antiguos propietarios, los Marqueses de Viana, cuyos orígenes se remontan al siglo XIV. Está localizado en la calle de las Rejas de Don Gome, 2. Si te queda tiempo: El Palacio de la Merced , antiguo convento mercedario, es hoy la sede de la Diputación Provincial. Cuenta con un bellísimo patio barroco y una colección de obras de arte sacro. La Torre de la Malmuerta, levantada en el siglo XV sobre una antigua construcción musulmana, está unida a la muralla a través de un arco de medio punto, su terrorífico nombre evoca leyendas de asesinatos pasionales. El Círculo de la Amistad y Liceo Artístico y Literario fue creado en el siglo XIX para promocionar la cultura. Aqui también se pueden admirar algunos lienzos del pintor Julio Romero de Torres. Si nuestro deseo es profundizar aún más en la historia milenaria de Córdoba, el sitio idóneo es el Museo Arqueológico, considerado como uno de los más completos de España. Está ubicado en la Plaza Jerónimo Páez, en lo que fuera palacio de los Páez de Castillejo, magnífico edificio humanista del siglo XVI, obra de Hernán Ruiz III. El Jardín Botánico, con sus museos de Etnobotánica y Paleobotánica, junto a otros módulos de interpretación y exposición temporales, lo convierten en un espacio multicultural. En él, podremos disfrutar de jardines, aromas, diversidad biológica y etnográfica, cultura y naturaleza, en la orilla del Guadalquivir. Igualmente es interesante visitar el Centro de Interpretación del Río, ubicado en el antiguo Molino de Martos, junto a la Ermita de los Santos Mártires. Acércate a Medina Azahara, la lujosa ciudad califal construida por Abd al-Rahman III a seis kilómetros del centro de Córdoba en la carretera de Palma del Río. Su ostentación y lujo era comentado por todos los pueblos del Mediterráneo. Fue destruida violentamente en el periodo de desmoronamiento del califato de al Andalus. Se puede ir en transporte privado o bien en autobús desde el Paseo de la Victoria (tlfno: +34 902 201 774 ) Media
En Córdoba, a los templos construidos tras la conquista de Fernando III se les llama iglesias fernandinas. Son edificios donde se mezclan el románico tardío, el proto-gótico y el mudéjar. Destacan San Pedro de Alcántara, La Magdalena, San Lorenzo, San Andrés, San Miguel, San Nicolás de la Villa, San Agustín, San Pablo, Santiago, San Francisco, la Capilla de San Bartolomé, la iglesia de San Pedro y la iglesia de Santa Marina, en cuya plaza se levanta el famoso monumento a Manolete. Otro templo interesante de edificación barroca es la iglesia de San Rafael, Patrón de Córdoba
Si puedes:
Ven a sumergirte en el alma de Córdoba, la ciudad de las Tres Culturas y candidata ideal a capital cultural europea en el año 2016.
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