Córdoba es una puerta que nos introduce en la historia a través de una magnífica arquitectura monumental y popular, sazonada con ancestrales fiestas y tradiciones y una rica gastronomía regada con los exquisitos vinos rubios de Montilla-Moriles.
La provincia está configurada por sierra, valle y campiña, una orografía creada para arropar al río Guadalquivir, que la cruza en su camino hacia el mar.
En el norte los parques naturales de Sierra de Hornachuelos y Cardeña-Montoro se abren para ofrecernos a Sierra Morena. El valle se vuelve sinuoso para que el río bañe a Montoro, conjunto histórico artístico, Almodóvar y Palma del Río. En el sur, el Parque Natural de las Sierras Subbéticas cobija a las monumentales Cabra y Lucena, y la Campiña se llena de olivos, cereales y viñas a los pies de Baena, Puente Genil y Montilla.
Córdoba es una puerta que nos introduce en la historia a través de una magnífica arquitectura monumental y popular, sazonada con ancestrales fiestas y tradiciones y una rica gastronomía regada con los exquisitos vinos rubios de Montilla-Moriles.
La provincia está configurada por sierra, valle y campiña, una orografía creada para arropar al río Guadalquivir, que la cruza en su camino hacia el mar.
En el norte los parques naturales de Sierra de Hornachuelos y Cardeña-Montoro se abren para ofrecernos a Sierra Morena. El valle se vuelve sinuoso para que el río bañe a Montoro, conjunto histórico artístico, Almodóvar y Palma del Río. En el sur, el Parque Natural de las Sierras Subbéticas cobija a las monumentales Cabra y Lucena, y la Campiña se llena de olivos, cereales y viñas a los pies de Baena, Puente Genil y Montilla.




